Cómo Preparar una Sesión Profesional de Maderoterapia Paso a Paso

Preparar una sesión profesional de Maderoterapia no consiste en colocar todas las herramientas sobre la camilla, aplicar aceite y comenzar a pasar rodillos.

Eso es ejecutar movimientos.

Una verdadera sesión profesional comienza mucho antes de tocar la piel de la clienta.

Primero debes entrevistar, observar, valorar y diagnosticar. Después necesitas diseñar un protocolo personalizado, preparar el sistema linfático, exfoliar la piel y formular correctamente el producto con el que vas a trabajar.

Solo entonces comienza la aplicación de las herramientas.

Porque dos clientas pueden llegar a tu cabina preocupadas por la celulitis, el abdomen o la flacidez y, sin embargo, necesitar protocolos completamente diferentes.

Una puede presentar celulitis compacta. Otra puede tener mayor retención, sensibilidad, flacidez, alteraciones posturales o una combinación de diferentes necesidades estéticas.

Por eso existe una frase que toda profesional debería recordar:

Sin diagnóstico no hay protocolo.

En esta guía vas a descubrir cómo preparar una sesión profesional siguiendo una secuencia coherente: desde la entrevista inicial hasta el diseño del protocolo, la estimulación linfática, la exfoliación, la formulación cosmética y la aplicación final de las herramientas.

¿Qué diferencia una sesión profesional de una sesión improvisada?

La diferencia no está en utilizar muchas herramientas.

Tampoco está en ejercer más presión, realizar los movimientos más rápido o provocar dolor para que la clienta crea que el tratamiento está funcionando.

Una sesión profesional se caracteriza por:

  • Una entrevista inicial completa.
  • Una revisión de posibles contraindicaciones.
  • Una valoración visual y manual.
  • Un diagnóstico estético personalizado.
  • Un objetivo principal claramente definido.
  • Un protocolo diseñado según las necesidades de la clienta.
  • Una preparación previa del sistema linfático.
  • Una exfoliación profesional.
  • Una formulación cosmética adaptada.
  • Una selección razonada de herramientas.
  • Una presión, dirección y ritmo controlados.
  • Un seguimiento de la evolución.

La clienta no necesita que utilices todas las piezas de tu kit.

Necesita que sepas por qué eliges cada técnica, cada producto y cada herramienta.

1. Prepara la ficha profesional de la clienta

Antes de realizar cualquier maniobra, dedica unos minutos a conocer a la persona que tienes delante.

La entrevista inicial no debe limitarse a preguntar qué zona quiere trabajar.

Necesitas comprender qué le preocupa, qué espera conseguir y si existe alguna circunstancia que pueda modificar o impedir la sesión.

La ficha profesional puede incluir preguntas sobre:

  • Su objetivo principal.
  • La zona que desea trabajar.
  • Los tratamientos estéticos realizados anteriormente.
  • Su nivel de sensibilidad.
  • Posibles alergias cosméticas.
  • Reacciones anteriores a productos o tratamientos.
  • Cirugías recientes.
  • Lesiones o heridas.
  • Dolor o inflamación sin causa conocida.
  • Embarazo o periodo posparto.
  • Tratamientos médicos actuales.
  • Problemas circulatorios diagnosticados.
  • Alteraciones visibles en la piel.
  • Hábitos de descanso y actividad física.
  • Evolución reciente de la zona.

Esta información te ayudará a decidir si puedes realizar la sesión, si necesitas adaptar el protocolo o si es más prudente aplazar el tratamiento.

La entrevista no es un trámite administrativo.

Es la primera herramienta profesional que utilizas en la sesión.

2. Revisa las posibles contraindicaciones

Antes de comenzar, debes asegurarte de que la clienta puede recibir el tratamiento con seguridad.

La valoración estética no sustituye a un diagnóstico médico.

Cuando exista una situación fuera de tu competencia profesional, debes recomendar que la clienta consulte previamente con una profesional sanitaria.

Presta especial atención ante:

  • Dolor intenso sin causa conocida.
  • Inflamación repentina.
  • Fiebre o malestar general.
  • Heridas abiertas.
  • Infecciones cutáneas.
  • Quemaduras.
  • Procesos posoperatorios recientes.
  • Alteraciones vasculares sospechosas.
  • Hematomas recientes.
  • Sensibilidad extrema.
  • Reacciones alérgicas.
  • Cualquier circunstancia que genere dudas sobre la seguridad del tratamiento.

Una profesional no trabaja sobre una zona simplemente porque la clienta ha reservado y pagado la sesión.

Primero debe comprobar que el tratamiento está indicado.

3. Escucha el objetivo y ajusta sus expectativas

Después de revisar la información básica, pregunta a la clienta qué desea mejorar.

Puede estar preocupada por:

  • La apariencia de la celulitis.
  • La flacidez.
  • El abdomen.
  • La grasa localizada.
  • La retención.
  • El contorno corporal.
  • La sensación de pesadez.
  • El aspecto de la piel.
  • El mantenimiento de resultados anteriores.

Escuchar su objetivo no significa aceptar cualquier expectativa.

También debes explicarle qué puede esperar de la sesión y evitar promesas absolutas.

No todas las clientas responden igual.

La evolución puede depender de factores como:

  • El tipo de tejido.
  • La alteración estética.
  • La constancia.
  • Los hábitos de vida.
  • La sensibilidad.
  • La frecuencia de las sesiones.
  • La respuesta individual.
  • La combinación de técnicas.

La autoridad profesional no se demuestra prometiendo más.

Se demuestra explicando con claridad qué vas a trabajar y por qué.

4. Realiza fotografías y mediciones iniciales

Las fotografías y mediciones te permiten observar la evolución con mayor objetividad.

Siempre deben realizarse con el consentimiento de la clienta y respetando su privacidad.

Para que las comparaciones sean fiables, procura mantener las mismas condiciones:

  • Posición corporal.
  • Ángulo de la cámara.
  • Distancia.
  • Iluminación.
  • Ropa.
  • Fondo.
  • Momento aproximado del día.
  • Colocación de brazos y piernas.

También puedes registrar:

  • Perímetros.
  • Asimetrías.
  • Estado visual de la piel.
  • Sensibilidad.
  • Zonas de mayor preocupación.
  • Observaciones posturales.

No utilices las fotografías únicamente para publicar resultados.

Utilízalas para tomar mejores decisiones dentro del protocolo.

5. Prepara correctamente la cabina

La preparación de la cabina forma parte de la sesión.

Una profesional que interrumpe continuamente el tratamiento para buscar una herramienta, una toalla o un producto transmite falta de organización.

Antes de recibir a la clienta, comprueba:

  • Limpieza y desinfección de la camilla.
  • Textiles limpios.
  • Temperatura agradable.
  • Iluminación suficiente.
  • Intimidad de la clienta.
  • Papelera accesible.
  • Material desechable preparado.
  • Productos organizados.
  • Herramientas limpias y secas.
  • Ficha profesional disponible.
  • Cámara preparada si vas a realizar fotografías autorizadas.

También debes revisar el estado de las herramientas.

No deberían presentar:

  • Astillas.
  • Grietas.
  • Bordes deteriorados.
  • Piezas sueltas.
  • Restos de producto.
  • Zonas que puedan arañar o molestar.

Para tener preparados los productos básicos de trabajo, puedes utilizar el Pack Inicio Cabina de Maderoterapia, que reúne diferentes productos pensados para protocolos profesionales.

6. Prepara a la clienta y cuida tu postura profesional

Antes de comenzar la valoración corporal, coloca correctamente a la clienta.

La posición debe permitirte trabajar con precisión sin comprometer su comodidad, intimidad o seguridad.

Utiliza cojines, rulos o apoyos cuando sean necesarios para:

  • Descargar la zona lumbar.
  • Evitar tensión cervical.
  • Mantener las piernas cómodas.
  • Facilitar el acceso a la zona.
  • Evitar posturas forzadas.

Cubre las zonas que no estás tratando.

Una sesión corporal no significa que la clienta deba permanecer completamente descubierta.

La intimidad forma parte de la profesionalidad.

También debes preparar tu propio cuerpo.

Antes de comenzar:

  • Lava y desinfecta tus manos.
  • Mantén las uñas cortas.
  • Retira anillos, pulseras y relojes.
  • Recoge el cabello.
  • Utiliza ropa cómoda y limpia.
  • Lleva un calzado estable.
  • Ajusta la altura de la camilla.

Trabajar inclinada, forzar las muñecas o utilizar únicamente la fuerza de los brazos reduce el control sobre la técnica y puede terminar provocándote dolor.

7. Realiza el diagnóstico estético profesional

Este es uno de los puntos más importantes de toda la sesión.

Después de recopilar la información inicial, debes realizar una valoración visual y manual que te permita establecer un diagnóstico estético.

No debes observar únicamente la zona que preocupa a la clienta.

Debes analizar el conjunto.

Durante el diagnóstico puedes valorar:

  • Estado y textura de la piel.
  • Sensibilidad del tejido.
  • Presencia de flacidez.
  • Grasa localizada.
  • Retención o edema.
  • Tipo de celulitis.
  • Grado de compactación.
  • Adherencias.
  • Asimetrías.
  • Tono muscular.
  • Morfología corporal.
  • Postura.
  • Tipo de abdomen.
  • Zonas dolorosas.
  • Temperatura del tejido.
  • Respuesta a la palpación.

La observación te ofrece una parte de la información.

La palpación te permite comprobar cómo responde realmente el tejido.

Puedes detectar si la zona está:

  • Compacta.
  • Blanda.
  • Sensible.
  • Dolorosa.
  • Inflamada.
  • Fría.
  • Caliente.
  • Adherida.
  • Flácida.
  • Congestionada.

No puedes diseñar correctamente un protocolo si antes no entiendes qué presenta la clienta.

Sin diagnóstico no hay protocolo.

Este diagnóstico es estético y debe permanecer dentro de tus competencias profesionales. No sustituye una valoración médica.

8. Diseña el protocolo con el Sistema Abzone

Una vez realizado el diagnóstico, llega el momento de diseñar el protocolo.

Dentro del Máster en Maderoterapia con Dori López, las alumnas aprenden a diseñar sus tratamientos mediante el Sistema Abzone, exclusivo del Método Maderoterapia Natural Body®.

El Sistema Abzone permite dejar de aplicar protocolos memorizados y comenzar a tomar decisiones basadas en la valoración real de cada clienta.

El diseño debe tener en cuenta:

  • Qué presenta la clienta.
  • Qué objetivo se va a trabajar.
  • Qué zona es prioritaria.
  • Qué técnicas deben utilizarse.
  • Qué herramientas son adecuadas.
  • Qué herramientas deben descartarse.
  • Qué presión puede tolerar el tejido.
  • Qué cosmética necesita.
  • Qué aceites esenciales están indicados.
  • Qué maniobras linfáticas deben realizarse.
  • Qué orden debe seguir la sesión.
  • Cómo se va a comprobar la evolución.

Dos clientas con celulitis no deberían recibir automáticamente el mismo protocolo.

Una clienta con celulitis compacta puede requerir una preparación y una combinación de técnicas distintas a una clienta con celulitis blanda, retención o flacidez.

Lo mismo ocurre con el abdomen.

Un abdomen distendido, un abdomen con flacidez y un abdomen con grasa localizada no deben trabajarse siguiendo una única secuencia.

El protocolo debe diseñarse después del diagnóstico.

Nunca antes.

Si quieres aprender a valorar, diagnosticar y diseñar tratamientos personalizados con el Sistema Abzone, puedes consultar el Máster en Maderoterapia con Dori López.

9. Estimula y activa el sistema linfático

Antes de exfoliar, formular el aceite o comenzar con las herramientas, debes preparar el sistema linfático.

Esta fase se realiza mediante bombeos y masaje manual.

El objetivo es estimular y activar el sistema linfático antes de comenzar el trabajo corporal más específico.

Dependiendo del protocolo y de la formación de la profesional, esta fase puede incluir:

  • Contacto inicial.
  • Maniobras manuales suaves.
  • Bombeos.
  • Apertura y estimulación de zonas concretas.
  • Masaje preparatorio.
  • Observación de la sensibilidad.
  • Adaptación progresiva de la presión.

No debes comenzar directamente con un rodillo sobre un tejido frío, congestionado o sin preparar.

La activación previa también te permite comprobar:

  • Cómo responde la clienta al contacto.
  • Si existe dolor.
  • Si el tejido está especialmente sensible.
  • Si la valoración inicial coincide con la respuesta manual.
  • Si necesitas modificar alguna parte del protocolo.

La sesión debe evolucionar de menor a mayor intensidad.

No comenzar de forma brusca.

10. Exfolia la piel

Después de estimular y activar el sistema linfático, se realiza la exfoliación.

La exfoliación prepara la superficie de la piel antes de aplicar la formulación cosmética y comenzar el trabajo con las herramientas.

Esta fase ayuda a:

  • Retirar células superficiales.
  • Mejorar la uniformidad de la piel.
  • Preparar la zona para la aplicación del producto.
  • Favorecer una experiencia más completa en cabina.
  • Observar con mayor detalle el estado de la piel.

La exfoliación debe adaptarse a:

  • La sensibilidad de la clienta.
  • El estado de la piel.
  • La zona.
  • El producto utilizado.
  • La intensidad del protocolo posterior.

No todas las pieles toleran la misma intensidad.

Evita fricciones excesivas y no exfolies sobre:

  • Heridas.
  • Irritaciones.
  • Quemaduras.
  • Infecciones.
  • Zonas recién depiladas.
  • Piel extremadamente sensible.
  • Alteraciones cutáneas que requieran valoración sanitaria.

Después de retirar el producto exfoliante, observa nuevamente la respuesta de la piel antes de continuar.

11. Prepara la formulación del aceite portador

Una vez estimulada la zona y realizada la exfoliación, se prepara la formulación cosmética con la que vas a trabajar.

Dentro del Método Maderoterapia Natural Body®, se utiliza un aceite vegetal portador al que se añaden los aceites esenciales correspondientes según el diagnóstico y el objetivo del protocolo.

El aceite vegetal portador debe aportar el deslizamiento necesario sin hacer que pierdas el control de la herramienta.

Una de las bases utilizadas en cabina es el Aceite de Pepita de Uva de 1 litro.

También está disponible en formato de 250 ml.

¿Por qué es importante formular correctamente?

No se trata de echar unas gotas al azar.

La formulación debe responder a:

  • El diagnóstico.
  • El objetivo del protocolo.
  • La zona.
  • La sensibilidad.
  • Las posibles alergias.
  • Las contraindicaciones.
  • Los productos utilizados anteriormente.
  • La formación de la profesional en aromaterapia.

Los aceites esenciales deben seleccionarse según el caso.

Dentro de las opciones disponibles puedes encontrar:

Cada formulación debe prepararse respetando las indicaciones de uso y la concentración adecuada.

La aromaterapia profesional no consiste en elegir un aceite esencial porque su aroma resulta agradable.

Consiste en conocer:

  • Sus propiedades.
  • Su concentración.
  • Sus precauciones.
  • Sus incompatibilidades.
  • Las características de la clienta.
  • El objetivo de la sesión.

Controla la cantidad de producto

Un exceso de aceite puede hacer que las herramientas resbalen demasiado.

Esto provoca:

  • Menor control.
  • Movimientos imprecisos.
  • Pérdida de contacto con el tejido.
  • Dificultad para trabajar con determinadas copas.
  • Una experiencia incómoda para la clienta.

Una cantidad insuficiente puede generar fricción.

Aplica el producto de manera progresiva y añade más solo cuando sea necesario.

12. Comienza la sesión con las herramientas

Solo después de entrevistar, revisar contraindicaciones, diagnosticar, diseñar el protocolo, activar el sistema linfático, exfoliar y preparar la formulación comienza la aplicación de las herramientas.

Este orden es fundamental.

Las herramientas no son el protocolo.

Son una parte del protocolo.

La selección debe depender del diagnóstico y del diseño previo realizado mediante el Sistema Abzone.

Puedes encontrar diferentes kits profesionales de Maderoterapia según el tipo de tratamientos que realices en tu cabina.

Para protocolos corporales puedes utilizar el Kit de Maderoterapia Corporal y Anticelulítica Original, siempre seleccionando únicamente las piezas necesarias para cada caso.

Introduce las herramientas de forma progresiva

No comiences con la herramienta más intensa.

La intensidad debe aumentar poco a poco según:

  • La zona.
  • El grosor del tejido.
  • La sensibilidad.
  • El objetivo.
  • La respuesta de la piel.
  • El tipo de herramienta.

Durante la sesión debes observar continuamente:

  • La coloración.
  • La tensión corporal.
  • La respiración.
  • La sensibilidad.
  • La respuesta del tejido.
  • La aparición de dolor.
  • Cualquier reacción inesperada.

Rodillos

Los rodillos pueden utilizarse en diferentes fases, pero no todos cumplen la misma función.

Su forma, relieve y tamaño determinan el tipo de contacto.

Puedes incorporar, según el diagnóstico:

Una herramienta con mayor relieve no requiere necesariamente más presión.

Al contrario: exige mayor control técnico.

Hongo o champiñón

El champiñón o hongo reductor de Maderoterapia puede incorporarse en determinadas fases y zonas.

Antes de utilizarlo debes valorar:

  • Sensibilidad.
  • Grosor del tejido.
  • Zona anatómica.
  • Objetivo.
  • Presión.
  • Dirección.
  • Respuesta de la piel.

No debe utilizarse como una herramienta universal para todas las clientas.

Copas suecas

Las copas requieren control de la succión y del producto aplicado.

Puedes trabajar con:

La copa no debe utilizarse para provocar marcas.

Necesitas controlar:

  • La succión.
  • La velocidad.
  • La presión.
  • La cantidad de aceite.
  • La zona.
  • La sensibilidad.
  • El recorrido.

Tablas moldeadoras

Las tablas deben adaptarse a la anatomía de la clienta y utilizarse siguiendo una dirección concreta.

La tabla moldeadora Prime puede incorporarse en maniobras específicas según el protocolo.

No debes empujar el tejido sin criterio.

Cada movimiento necesita una finalidad.

13. Integra Maderoterapia y Metalterapia cuando esté indicado

Dentro de un protocolo avanzado, la Maderoterapia puede combinarse con Metalterapia.

Esta fusión debe responder al diagnóstico.

No debe realizarse simplemente para utilizar más piezas.

Puedes trabajar con:

Para incorporar Metalterapia necesitas conocer:

  • Qué función cumple cada herramienta.
  • Cuándo introducirla.
  • Qué tejido estás trabajando.
  • Qué presión debes aplicar.
  • Cómo combinar madera y metal.
  • Cómo responde la clienta.
  • Qué objetivo persigues.

La cantidad de técnicas no determina la calidad del tratamiento.

La coherencia del protocolo sí.

14. Controla presión, ritmo y dirección

La presión intensa no convierte una sesión en más profesional.

Tampoco debe confundirse dolor con resultado.

Durante la aplicación de las herramientas, pregunta a la clienta cómo siente la presión.

Puedes utilizar una escala sencilla:

“Del uno al diez, ¿cómo sientes ahora mismo la intensidad?”

Adapta la presión según:

  • La zona.
  • El tejido.
  • La herramienta.
  • La sensibilidad.
  • El diagnóstico.
  • La fase del protocolo.
  • La respuesta de la clienta.

Los hematomas no deben buscarse ni presentarse como una prueba de eficacia.

Cuando aparecen marcas, dolor excesivo o una reacción desproporcionada, debes revisar:

  • La presión.
  • La técnica.
  • La velocidad.
  • La herramienta.
  • El tiempo de trabajo.
  • La valoración previa.
  • El estado del tejido.

15. Finaliza el protocolo de manera progresiva

La sesión no debe terminar de forma brusca.

Reduce progresivamente la intensidad y realiza las maniobras de cierre correspondientes al protocolo diseñado.

Al finalizar:

  1. Retira el exceso de producto cuando sea necesario.
  2. Observa nuevamente la piel.
  3. Comprueba cómo se siente la clienta.
  4. Ayúdala a incorporarse despacio.
  5. Explícale las recomendaciones posteriores.
  6. Registra la respuesta del tejido.
  7. Anota los cambios necesarios para la siguiente sesión.

Las recomendaciones deben personalizarse.

No entregues exactamente el mismo consejo a todas las clientas.

16. Registra la sesión y planifica el seguimiento

La memoria no es un sistema profesional de seguimiento.

Después de cada sesión, registra:

  • Fecha.
  • Zona trabajada.
  • Diagnóstico estético.
  • Objetivo.
  • Protocolo diseñado.
  • Bombeos y masaje realizados.
  • Producto exfoliante utilizado.
  • Formulación preparada.
  • Aceite vegetal portador.
  • Aceites esenciales añadidos.
  • Herramientas utilizadas.
  • Técnicas combinadas.
  • Presión aproximada.
  • Respuesta de la piel.
  • Sensaciones de la clienta.
  • Cambios observados.
  • Recomendaciones.
  • Ajustes para la siguiente sesión.

El seguimiento permite adaptar el protocolo según la evolución real.

No recomiendes automáticamente el mismo número o frecuencia de sesiones a todas las clientas.

La planificación dependerá de:

  • El diagnóstico.
  • El objetivo.
  • El tipo de tejido.
  • La zona.
  • La sensibilidad.
  • La respuesta obtenida.
  • La evolución.
  • La constancia.

Orden correcto de una sesión profesional de Maderoterapia

La secuencia completa debe seguir este orden:

  1. Entrevista inicial.
  2. Revisión de contraindicaciones.
  3. Definición del objetivo.
  4. Fotografías y mediciones.
  5. Preparación de la cabina.
  6. Colocación de la clienta y preparación profesional.
  7. Diagnóstico estético.
  8. Diseño del protocolo con el Sistema Abzone.
  9. Estimulación y activación del sistema linfático.
  10. Exfoliación.
  11. Formulación del aceite vegetal de pepita de uva con los aceites esenciales correspondientes.
  12. Aplicación de las herramientas.
  13. Integración de técnicas complementarias.
  14. Control de presión, ritmo y dirección.
  15. Cierre del tratamiento.
  16. Registro y seguimiento.

Errores frecuentes al preparar una sesión

Comenzar directamente con las herramientas

Es uno de los errores más habituales.

Una sesión profesional no empieza con el primer rodillo.

Empieza con una entrevista, un diagnóstico y un protocolo.

Aplicar el mismo protocolo a todas

Dos clientas con el mismo objetivo visual pueden presentar tejidos y necesidades diferentes.

El tratamiento debe adaptarse.

No preparar el sistema linfático

Los bombeos y el masaje previo forman parte de la preparación antes de aplicar las herramientas.

Saltarse la exfoliación

La exfoliación es una fase del protocolo que prepara la piel antes de aplicar la formulación cosmética.

Utilizar aceites esenciales sin formular correctamente

No deben añadirse al azar ni seleccionarse solo por su aroma.

La formulación debe estar basada en el diagnóstico, el objetivo y las precauciones de uso.

Utilizar todas las piezas del kit

Más herramientas no significa un protocolo mejor.

Cada pieza debe tener una función.

Pensar que más presión significa más resultado

La presión debe adaptarse.

El dolor y los hematomas no son indicadores de profesionalidad.

No registrar la sesión

Sin registro resulta más difícil analizar la evolución y mejorar el protocolo.

Preguntas frecuentes

¿Qué se hace antes de utilizar las herramientas?

Antes de utilizar las herramientas debes entrevistar a la clienta, revisar posibles contraindicaciones, realizar el diagnóstico, diseñar el protocolo, estimular el sistema linfático, exfoliar y preparar la formulación cosmética.

¿Por qué es necesario realizar un diagnóstico?

Porque el diagnóstico estético permite comprender qué presenta la clienta y diseñar un protocolo adaptado.

Sin diagnóstico, la profesional termina repitiendo movimientos sin criterio.

¿Qué es el Sistema Abzone?

El Sistema Abzone es el sistema exclusivo del Método Maderoterapia Natural Body® utilizado dentro del Máster en Maderoterapia con Dori López para diseñar protocolos personalizados después de realizar el diagnóstico estético.

¿Qué aceite se utiliza como portador?

Dentro del protocolo puede utilizarse aceite vegetal de pepita de uva como base portadora para preparar la formulación con los aceites esenciales correspondientes.

¿Se pueden aplicar aceites esenciales directamente?

Los aceites esenciales deben formularse correctamente dentro de un aceite vegetal portador, respetando sus indicaciones, concentraciones y precauciones.

¿La sesión comienza con el rodillo?

No.

El rodillo se introduce después de completar todas las fases previas de preparación.

La profesionalidad comienza antes de coger las maderas

Una verdadera sesión de Maderoterapia no se construye memorizando una coreografía de movimientos.

Se construye aprendiendo a entrevistar, observar, diagnosticar, diseñar, preparar y adaptar.

Las herramientas son importantes.

Pero sin conocimiento, diagnóstico y protocolo, se convierten únicamente en objetos que se pasan sobre la piel.

Sin diagnóstico no hay protocolo.

Dentro del Máster en Maderoterapia con Dori López, las alumnas aprenden a trabajar con el Sistema Abzone, exclusivo del Método Maderoterapia Natural Body®, y a fusionar diagnóstico estético, Maderoterapia, Metalterapia, drenaje, masaje, cosmética y aromaterapia.

No te enseño a memorizar movimientos.

Te enseño a trabajar con criterio y a diseñar un sistema profesional para cada clienta.

También puedes visitar la tienda profesional de Dori López para encontrar herramientas de Maderoterapia y Metalterapia, aceites vegetales, sinergias, hidrolatos y cosmética profesional.

Sobre Dori López

Dori López es mentora y formadora especializada en Maderoterapia, con 13 años de experiencia.

Es creadora del Máster en Maderoterapia Dori López, Natural Esential, Maderoterapia Online, la escuela Maderoterapia Estética España® y el Método Maderoterapia Natural Body®.

A lo largo de su trayectoria ha formado a más de 2.500 alumnas en nueve países, ayudándolas a trabajar con diagnóstico, personalización de protocolos y criterio profesional.

Esta versión ya deja asentada tu diferenciación principal: primero se diagnostica, después se diseña con Abzone y solo al final se utilizan las herramientas.

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